Con un poco de tiempo, en estos
quince días de vacaciones de invierno, si bien el cine no se detiene con sus
estrenos, he visto algo más de televisión. Y realmente es insoportable. Más
paneles y discusiones de "peluquerías" (las que se daban antes porque
ahora hay turnos), el caso Wanda-Iccardi que nos harta, uno piensa en dos
chiquitas envueltas en los escándalos amorosos y económicos de los padres, en
tanto despecho de uno a otro, luego bancarse los comentarios y
"soluciones" de panelistas que hablan como si supieran. Pero ni Wanda
ni Iccardi pisan escenarios. Dónde estàn los artistas? Acaso la tele no era una
extensión, por decirlo así, de la vida artística? Los maestros de la tele fueron
los técnicos y directores del cine, gente con peso específico en sus trabajos. Los
periodistas que hacen espectáculo, mis colegas, con ínfulas de
"star", desde sus vestuarios hasta sus amores. Todos son
"estrellas", más que los artistas. Insufrible. Una mediocridad
intelectual terrible, una bajeza en el vocabulario que espanta porque resulta
desagradable al oído. Y al oído debe llegarle lo mejor para que de allí pase al
cerebro y èste NO SE PUDRA. Què tristeza da la tele abierta, con excepción de
tres programas. Los noticieros tan débiles (nada de hidrovia vendida a extranjeros, del agua vendida a una empresa israelí, de los minerales nuestros que integran las armas norteamericanas), tan sin sustento informativo. O a
nadie le da la cabeza, o los poderosos contratan a verdaderos estúpidos, o bien
estamos en el horno. No se buscan datos, no hay espacio para elencos, de vez en
cuando una camarita en un estreno, porque siempre da entradas gratis al
periodista, y esta manía de dar premios (Los Pinti fueron excelentes) con
alfombras rojas de figuras disfrazadas de millonarias (algunas lo son), y luego
como tema cotidiano, la crítica a la que se puso un vestido blanco, o le chingó
el ruedo, o el zapato no era del gusto del modisto o estilista que está frente
a cámaras. Sigo preguntando, ¿y los artistas? Por qué me tengo que tragar a
tanto idiota con pretensión de cámara? Pero hablar de arte, orquestas, nada.
Solo chimentos propios del siglo XX pero no en la tele, los que se daban en la
feria, en la pelu, en la calle, entre señoras que no tenían nada en què pensar.
Y ni salir a la calle a la noche.... porque la hilera de gente durmiendo en las
veredas nos rompe el corazón. Què te pasa Buenos Aires, què te pasa Argentina?
En manos de quiénes estás? Si dan ganas de huir, de correr, ante tanta
podredumbre neuronal. Ante tanta insensibilidad, ante tanta cancelación, ante
tanto egoísmo de arriba hacia abajo o bien de todos lados, porque todo da lo
mismo. Discepolo lo dijo como se debía. Aquí resulta muy difícil vivir... Es un
entorno infernal, para malignos, no para gente de bien. ¿Donde estàs Buenos
Aires? Fitma: Elsa Bragato